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lunes, 14 de diciembre de 2015

“La crítica teatral en México. Pasado, presente y futuro”, 
Editorial Secografic, 130 páginas.
Prólogo Andrés Roemer, 
Portada de Paco Baca.

¿Cómo era y cómo evolucionó la crítica de teatro durante el siglo XX? ¿Cómo inicia el siglo XXI? ¿Qué futuro podemos adivinar?

Para contestar estas preguntas el presidente de la Agrupación de Periodistas Teatrales (APT), Benjamín Bernal, nos dice:
El libro, se presentó en septiembre en el Foro de Comedia “El Foco”, reúne a 20 de los críticos más representativos, de 1950 a la actualidad, son los mejores, además de que tienen alguna característica peculiar, señaló el autor. La mitad de elos están vivos y se pueden leer en los respectivos medios.
“Deseo que al leer el libro cada quien tome su punto de vista, qué es lo que sí debe hacerse y qué no. Ese es el espíritu del libro, no impone un método, "expongo todas las herramientas que hay para ejercer la nota, crítica, crónica y artículo teatral para que formemos nuevos profesionales”. Algunos observadores consideran que la crítica teatral “ha sido descuidada”, que "le falta disciplina y estudio".
En 130 páginas Benjamín Bernal habla de teoría periodística, líneas generales del fenómeno teatral; antóloga a críticos vivos y fallecidos, entre los que destacan Rafael Solana, Juan Miguel de Mora, Armando Partida, Manuel Capetillo, Pablo Espinosa, Gonzalo Valdés Medellín, Olga Harmony, Estela Leñero, Víctor Hugo Rascón Banda, Tomás Urtusástegui, Alegría Martínez, Hugo Hernández y Alejandro Laborie, entre otros.
Desde mayo del 2014, empezó a escribir el libro, terminó en noviembre; desde esa fecha hasta junio hizo correcciones y precisiones, más de veinte ocasiones. En agosto recibió la primera edición.
No se dirige sólo a los especialistas, también servirá a quien sea un aspirante a practicarla, por ejemplo a quienes abren su blog, inician en un periódico o tienen programas de radio y TV, en medios tradicionales o digitales.
El futuro del Teatro podría ser por un medio nuevo "Teatro net", cobrando por evento.
El periodismo del siglo XXI ya llegó, está en el ciberespacio: incluye voz, texto, fotografía y video.
Pedidos menudeo y mayoreo, surtimos a domicilio con un modesto costo en envío:
Facebook: benjamín bernal
Twitter: benjaminbernal

Los tuyos, los mìos, los nuestros...

No está mal pertenecer, de hecho, nuestra naturaleza gregaria nos hace tener esa cosquilla eterna por la aceptación, y en algunos casos esto nos lleva a ser arrastrados por dogmas que en el peor de los casos nos hacen arrastrar la frustración de no haber sido.

DOGMA: Punto esencial de una religión, una doctrina o un sistema de pensamiento que se tiene por cierto y que no puede ponerse en duda dentro de su sistema.

Pero que sucede cuando chocan los dogmas entre sí? Cuando a quienes los impulsan les parece no sólo fácil, sino incluso “justo” imponer su visión del mundo.
El dogmatismo es quizás la filosofía más común de la sociedad actual, y prácticamente no ha existido algún tipo de fanatismo (ideología, religión, afiliación política, y hasta los cochinos deportes del mainstream) que no haya llevado al pisoteo formal de las libertades ajenas, a la imposición de un diseño de bienestar.
Así, es fácil salir a la calle y ser conscientes de que en cualquier momento al grito de “Tolerancia y/o revolución!!!!” podemos ser embestidos por verdaderas turbas de imbéciles aleccionados, de excelente memoria y nula capacidad  de raciocinio, que de manera sumaria decidirán si pasan por encima, o por lo menos de manera simbólica nos empalan.
Ah, pero y si alguien logra detenerlos, no habrá más trámite que volverse mártir, y convertir a los contrarios en seres terribles portadores del corazón opresor.

Y al amanecer, los buenos vecinos se desearán otro buen día (mientras maldicen y esperan el momento justo para dejar una bolsa de basura en la puerta del hipócrita).

“El miedo como herramienta, bandera, moneda y religión… “

Angel Edgar Damian Peñaloza

martes, 15 de septiembre de 2015

Ser Solidario hoy

Solidaridad consciente es un concepto que urge comprender, ya que por educación pública o por tradicionales prejuicios los seres humanos actúan de manera tan mecánica que en muchas ocasiones podemos encontrarnos haciendo lo contrario a lo que pensamos, y esto sin reparar en el daño real que podemos provocar a nuestros similares.

La solidaridad es quizás uno de los sentimientos-acciones (si no están unidos no sirven) más puros, más antiguos, más primitivos, del humano social; es lo que en definitiva ha logrado que nuestra raza se mantenga a la cabeza de la cadena alimenticia, y al mismo tiempo puede ser el otro filo de la navaja, que poco a poco está cercenando los tendones del mismo cuerpo social que hasta la fecha nos ha mantenido en movimiento.
La humanidad en un afán solidario ha realizado tareas tan disparatadas, que van de lo loable, a lo más reprobable. Haciendo que a las luces del recuerdo y la historia seamos a veces seres que pueden brillar y por sus capacidades ser recordados, o en otras (quizás más) ocasiones seamos merecedores del olvido, del reprobo total.

SOLIDARIDAD: Sentimiento que impele a los hombres a prestarse una ayuda mutua// Dependencia mutua entre los hombres que hace que no puedan ser felices unos si no lo son los demás. (Dittcionario Pequeño Larousse Ilustrado)

Y con esta idea ha evolucionado la humanidad, convencida de que todo lo que hace es en pro del bienestar común; aunque la historia (que ha sido por comodidad modificada) nos permite ver claramente la verdad. Recordemos que la historia es escrita por los vencedores, y no olvidemos que aunque a manera de chisme la verdad siempre terminará por filtrarse entre la aglomeración de letras.

A cada trabajo encaminado hacia el bien común, siempre le ha acompañado una intención que podríamos llamar “mercadológica”, que lo que vende es la idea de quién es ese al que deberíamos seguir. Y como antiguas muestras podemos ver la gregariedad del hombre de las cavernas que a través de la oferta de beneficios pierde parte de su capacidad motora, y deja de ser un cazador solitario y nómada para pasar a formar parte de los primeros grupos sociales a cambio de estar cerca de quien tiene fuego, elemento descubierto pero no controlado que en breve se convierte (por error quizás) de herramienta en arma de destrucción que termina en primera instancia con aquellos atraídos por la seguridad que ofrece.

Tristemente, hay cosas que no evolucionan. Ese aspecto del ser humano claramente es una de ellas. A la fecha sigue sin poder encontrar su equilibrio y mantiene las capacidades de:

1.- Sacrificar libertad por seguridad
O
2.- Sacrificar seguridad por libertad.

En fin que en esta tierra de rebaños y pastores, seguimos siendo manipulados para actuar de tal o cual manera, siempre sin derecho a la reflexión, so pena de ser señalados, descalificados. Y esto como vimos, nos deja libres de pensar, pero con la aterradora sensación de inseguridad que acompaña a la separación del grupo (jajaja, como si en verdad eso fuera posible).

Alguna vez los primeros descubrimientos, después las religiones, más adelante los liderazgos de poder que evolucionaron a convertirse en liderazgos políticos. Y hoy?
Hoy tenemos miles de religiones distintas, miles de corrientes ideológicas cargadas de miles de reglas a seguir si es que se quiere pertenecer, modas y nuevas tecnologías… Podríamos poner las dos escenas en cartones humorísticos, y quizás la diferencia obvia sería el color del aire, pero acaso hay otra?
La solidaridad continúa siendo parte de la maquinaria social, en el área de lo moral, y sigue estando encaminada a controlar por medio de los sentimientos, principalmente de las culpas.

En el mundo entero se viven situaciones polarizadas, que llevan a dar más razones de existencia al método de la solidaridad controladora, ya que es más cómodo obedecer y seguir las rutas trazadas, que salir de la vieja vereda y encontrar otros caminos, nuevos que compartidos seguramente ayudarán realmente a los demás, y esto último es lo que podríamos llamar solidaridad-consciente.
La solidaridad consciente, sería aquella en la que ayudemos no sólo para sentirnos bien; si no una en la que ayudemos realmente, que nos permita crecer mientras ofrecemos nuestro apoyo, y que nos dé la oportunidad de notar la diferencia que se pretende hacer.

Salir a las calles a repartir monedas, a veces comida es una acción que cuando no tiene un beneficio casi nulo, termina por ser un mal para quien lo recibe. Ya que muchas veces quien se auto impone la miseria, ve como única oportunidad de supervivencia actividades como la mendicidad y la criminalidad. Pues parte de la educación le ha dictado que así es como debe ser, mientras que otra parte dice que esto es por culpa de los demás; y las muestras solidarias o de desventaja respaldan esas ideas.
¿Quién se detiene a decir lo contrario, a demostrar que no debe ser así?

Si queremos ayudar, nosotros mismos debemos quitarnos el velo de los ojos, siendo capaces así de comprender los orígenes de esas situaciones, y siendo conscientes del trabajo que implica realmente ayudar. Y no sólo en lo local debe ser así, ya que lo mismo aplica a situaciones internacionales (que regularmente están fuera de nuestras manos y sólo sirven para engrandecer a unos cuantos listillos) que después de pasar por filtros mediáticos nos rompen el corazón, llenándonos de culpa y haciéndonos sentir obligados a apoyar de alguna manera, aún si esto implica pasar por encima de situaciones tan locales como las que puede haber incluso dentro de nuestros hogares.
Definitivamente es de humanos apoyarse, y eso es lo que nos hace gregarios; pero también es muy cierto que si no comenzamos por estar bien, evolucionando esta especie de cadena a partir del individuo, siempre tendremos acciones solidarias que serán vacías, inútiles, y totalmente hipócritas.

Bien dice el dicho “El buen juez por su casa empieza”

No debemos voltear, buscando en la lejanía a quien necesita nuestra ayuda; no sin antes observar a nuestros compañeros más cercanos para saber sus necesidades y contarles las nuestras. Después como una mancha de aceite sobre el agua podremos ir creciendo, y aunque jamás sabremos hasta dónde llegará ese primer esfuerzo, tendremos la certeza de que de inicio funcionó.




martes, 28 de julio de 2015

La libertad y la necesidad de controlar



Tener control sobre nuestras acciones, pensares, y (si tenemos suerte) sentimientos es quizás un ideal al que como seres humanos aspiramos; qué hacemos para conseguirlo? Y en qué punto es que muchos pierden el rumbo, convirtiéndose en sutiles opresores que en más de una historia terminan siendo violentos controladores?.

Según Freud, las etapas de crecimiento del hombre han de pasar por varias etapas, estas en su maduración contienen el pase a la siguiente cada vez. Las etapas son reconocidas con títulos que las ilustran perfectamente: Oral, anal, fálica, y genital.


Nosotros entenderemos estas fases de la siguiente manera:

Oral. Es la primera, es en esta en la que se tiene el primer acercamiento con el mundo, comienza a madurarse una comunicación casi animal, y a entender mientras dura, la capacidad primaria de control. Los niños comprenden que es a través de la boca que pueden solicitar cuidados, y es también a través de la boca que pueden alimentarse.

Se dice que cuando esta etapa no se madura bien se nota en personas que en lugar de tener una buena comunicación sólo hablan a gritos, y muchas veces son los mismos que no pueden controlar sus vicios (fumar, comer, beber, hablar, etc.)

Anal. Físicamente esta se ve representada en el momento en que el sujeto se descubre capaz de controlar sus esfínteres, cosa que también le hace madurar las capacidades de ir convirtiéndose en un individuo.

La aprehensión es el rasgo que distingue a quienes no logran abandonar bien esta etapa.

Fálica. Freud no distingue sexo, ya que su argumento es que los niños tampoco lo hacen. Esta etapa se distingue por una necesidad de demostrar la fuerza, y es quizás en esta en la que comienzan a diferenciarse los rasgos sexuales de cada persona.

Quienes se quedan atrapados en esta etapa muestran claramente una necesidad de oprimir, de pasar encima de los demás, de demostrar a cada momento su poder, utilizando para esto cualquier pretexto (política, religión, machismo, feminismo, y una infinidad de ismos que sirven para confrontar y/o aplastar)

Genital. Se dice que esta comienza cuando en el cuerpo comienzan a desarrollarse y madurar los órganos sexuales.

Más allá de lo físico, podemos entender que quienes han llegado a esta etapa se descubren capaces de crear, de combinar lo aprendido en las anteriores etapas para vivir, y no sólo sobrevivir.


Podríamos pensar que por ritmo natural todos al llegar a la edad madura (que es un invento social aplicado según la cultura que lo blande) pero la realidad que nos rige es otra.
Somos animales que desde el útero buscamos la comodidad, comodidad al gestar, comodidad al nacer, comodidad al crecer. Y es esto lo que hace que una gran mayoría a pesar de avanzar en la contabilidad de años vividos, vaya buscando acomodarse en alguna de las etapas de maduración que antes hemos descrito, y que teman avanzarlas hasta llegar a la genital.

Cómo podemos ver las anteriores etapas están llenas de una necesidad de control, y más que autocontrol, el buscado es aquel que como fin tiene atraer hacia si un beneficio (por instantáneo que parezca) y a la vez permite culpar a otros de la propia incapacidad de crecer, formando así un círculo vicioso en el que entre, gritones, aprehensivos, y forzudos van buscando entre los suyos a quien avasallar, y mantenerse así hasta que toca estar abajo. En estos círculos se crean fantasías sin respaldo de realidad, pero se cree en ellas como un universo tangible.

En cambio la creación implica no sólo un bien propio, pues los avances personales tienen cada vez un beneficio para quienes nos rodean, y esto se va convirtiendo en un efecto mariposa del que difícilmente podremos ver su afección final; y sin embargo se mueve.

Para la creación hay muchos caminos, y muchos otros que están por ser construidos, y en el proceso de construcción de la mayoría de ellos lo único que será destruido es el vació que está esperando ser ocupado por un sueño realizado.

La necesidad de controlar a nuestros semejantes es simplemente un muestra de falta de valor y exceso de comodidad. La verdadera evolución personal cuesta, y está plagada de obstáculos que al paso se convierten en gustos y buenos recuerdos.


jueves, 9 de julio de 2015

Cuando niños, crecemos (la mayoría de las personas y las veces) de alguna manera protegidos, bien sabidos de un manto de seguridad que nos cubre, y la vida apacible parece fluir sin más sobresalto que el que nos dota de aprendizaje.
Luego, acontecimientos que pueden parecer a los adultos, nuevos y simples trámites, llegan para destruir un escenario ideal. Es entonces que comienza nuestro trabajo de arquitectura.
Las experiencias dolorosas nos enseñan en primer lugar lo frágil que es la ilusión, a veces la piel.
Poco a poco pretendemos endurecernos, fabricando un nuevo mundo que se adhiere a la piel como exoesqueleto que si acaso nos permitirá respirar, y hará que nuestra persona y sueños se adapten al espacio interior.
Para ser más que un caparazón, también tenemos la suficiente creatividad para inventarnos una máscara, que como principal tarea tendrá la defensa en cercanía, y la advertencia a la distancia. Y sí funcionará.

Pero la interacción de armados por paz o por descanso siempre tendrá una tregua, se bajarán garras, armas, y hasta se despojarán máscaras. Entonces se podrá tocar y dejar sentir la piel, se podrá reconocer a las personas, se vulnerará el breve pero inmenso espacio de confort.
Esta violación a fronteras y tantas reglas de seguridad traerá conflictos, reavivará miedos, fortalecerá mitos.
Algunos caerán y descubrirán que incluso el dolor bien vale la pena, otros definitivamente e encerrarán (pero jamás podrán olvidar lo que el tacto regala más allá), unos mantendrán semiabiertas las puertas, usarán a medias la máscara, pueden pasar buena parte de su vida comparando el mundo fuera y el interior; anhelando la libertad y siseando con enojo a quienes se quieran acercar.

Nadie sabrá que puede suceder en el siguiente movimiento, y habrá tantas posibilidades como personajes.
No faltará quien afloje un poco la armadura y hasta la adorne para poder avanzar, buscando el engaño e intentando la destrucción (lo que agravará muchos miedos) otros, se despojarán del armatoste mientras mantienen la máscara, así irán por el camino tratando de aprender sin descubrir que la máscara no sólo evita que se vea su rostro, sino que también evita que ellos vean la totalidad del entorno; muchos cerrarán con más energía su pequeña fortaleza y con horror descubrirán cuando el tiempo pase, que un olor a muerte les acompaña desde media vida. Y quienes se despojen de todo, se convertirán en los más vulnerables, serán tan ligeros que querrán volar, muchas veces caerán y se reencontrarán con el suelo y las heridas; pero tendrán la ligereza para volver a levantarse (estos son los menos, son los tontos, locos, estúpidos, SOÑADORES).
Entre todos harán que el mundo gire, o deje de girar. Unos serán motor, otros, simple ornato. De polvo de estrellas hechos, de polvo del suelo acabados.
Los sueños, como la energía; no se crean ni se destruyen, simplemente se transforman.

Somos herreros u orfebres de nuestro universo, somos base y cielo. De nadie depende.



jueves, 25 de junio de 2015

Jaula con Elegantes Barrotes de Oro


(Paréntesis)

Vivimos en un estado democrático, en el que se obliga a brindar una educación laica, regido por una constitución diseñada para defender los derechos de todos los que de alguna manera desarrollamos nuestras vidas en el territorio.

Pero la santa democracia que aquí se practica, está totalmente olvidada de sus orígenes, incluso de su etimología. Aquí el poderoso pueblo sólo tiene derecho a elegir quien ostentará el poder, o sea, quién a sus costillas vivirá; muy al contrario de quien es el que servirá.
Para su comodidad, estos mismos elegidos se dieron a la tarea de organizarse bien (porque a pesar de lo que dice el empoderado pueblo, acerca de sus capacidades mentales; o sea que se la pasan pendejeándolos) estos tuvieron la capacidad de armarse no sólo un equipo de trabajo inmenso y muy bien pagado, tan armado que tiene la posibilidad de albergar en si a izquierdas, centros, derechas, arribas, abajos, y medias tintas; todo si perder siquiera un poquito de poder. Al contrario, esta apertura le hace más brillante y poderoso a los ojos del poderoso pero muy apachurrado pueblo... que si embargo ve inflada su falsa autoestima al presumir que fue capaz de llevar a esos y esas al poder.

Luego, la chistosa laicidad. En la que sin dar muchas vueltas, vivmos al borde del pecado. Ya por agarrarnos la entrepierna, ya por no votar; y cuando no nos agarramos para pecar, debemos hacerlo para que no se desquiten con nosotros los curas con su añejamiento genital. Y por si eso fuera poco, cuando dichas zonas íntimas queremos aflojar, no faltará el santo endemoniado que nos condenará, a veces por meter, otras por dejar meter; y en caso de los embarazos no deseados, también por intentar sacar.
Nos señalan, descalifican, y se atreven a condenar. Usando su pésima memoria, pues se han dado a olvidar la sangre, las riquezas, la perversión que acumula su historia, y que hace cimiento de su edificación. Y eso no es lo más grave, lo peor es que sus palabras aún encuentran eco en oídos de aquellos que preocupados por su alma aun golpean sus pechos “mea culpa”, en los templos erigidos a un dios que entre sus primeros mandatos encargó no construir templos, ni adorar ídolos.

Y todo esto está reglamentado en nuestra constitución, esa que nos brindó algunos artículos tan necesarios para pasar nuestras materias de ciencias sociales y/o civismo, y que después de eso entendimos que sólo debe ser leída, por aquellos que deben encargarse de controlar nuestros cuerpos, nuestras mentes, el alma, y hasta nuestro corazón.

Y así, es cómo tomamos el retorno que nos llevará a volver a comenzar la lectura, y ofendernos una y otra vez por la realidad que nos ha tocado (sí, tocado) vivir, y a la que debemos apechugar, pues al canto de “cada quién tiene lo que merece “ ó “cada pueblo tiene el gobierno que merece” nos convencemos de que “Aquí nos tocó vivir” y debemos defender la democracia heredada por los santos héroes forjadores de esta gran nación

martes, 12 de mayo de 2015

RESIsTenCia


La resistencia es la disyuntiva en la que muchos nos detenemos al tratar de tomar una decisión. Hacia un lado encontraremos un camino (aparentemente) tortuoso que recorre profundos valles y presenta pronunciadas pendientes que intentan evitar el descubrimiento de la cima, ò simplemente nos hunden en la obscuridad.
Del otro lado la cosa parece ser más sencilla, una larga recta nos lleva a una fuente de luz; incluso, a la par del camino corre un tranquilo río en el que encontraremos pequeñas barcas q1ue cómodamente nos arrastrarán hasta llegar a la meta.
Las metas de cada camino. Por un lado está la plenitud, por el otro la comodidad.
Resistencia a la elección:

Cuantas veces decimos o escuchamos a otros decir cosas como:
-       Es que lo tuve que hacer
-       Me vi forzado a decidir
El humano fácilmente es convertido en una especie de feo títere que avanza por el escenario de la vida según se van moviendo las cuerdas que son prejuicios, educación controladora, miedos sociales. Y qué sucede cuando las decisiones ajenas lo llevan irremisiblemente hacia el contrario de sus ideales? Simple, basta voltear alrededor y nos encontraremos viendo de frente a un sinnúmero de rostros que nos recuerdan que en la comodidad de la corriente, e incluso en su eterno trepar social encontraron su máxima frustración.
Vivimos en una factoría global de jaulas (de oro, de plomo, de madera, etc.) en la que al nacer somos contratados con la esperanza de que construyamos la mejor, dependiendo de nuestras necesidades claro, ellos nos darán el material según nuestras aptitudes, nosotros sólo tenemos que invertir sudor y nuestras vidas.
Para poder vivir plenamente, es necesario alejarnos de lo que según agentes externos “debe ser”. Comenzando por descubrirnos, conocernos, respetarnos.
El prejuicio arruina nuestro andar mientras nos convierte en fragmentos, desintegrando todo lo que quisimos ser. Nos vuelve impulsivos e incapaces de reflexionar, escépticos desinteresados e el cumplimiento de los propios sueños, perfeccionistas ciegos a todas sus verdades y con metas diseñadas sin importar que pasen sobre el camino a las metas de otros. Todos con un miedo terrible al fracaso, al error, a sus propios sueños.
Descubrirnos, conocernos y respetarnos, nos integra. Esto a la vez nos permite tener claridad acerca de nuestros intereses, valores, y claro, sobre las posibilidades de aplicación en la vida.

Así al estar resistiendo la invitación de los caminos aparecidos en la disyuntiva que nos ocupa, seremos capaces de emprender conscientemente cualquiera de las dos alternativas, a sabiendas de todas las posibilidades que ofrecen, y librando a los demás de una culpa que casi siempre será nuestra. Ya que librándonos de los prejuicios, también liberamos a los prejuiciosos de la responsabilidad que acarrearán nuestras decisiones.


Cuando joven te arrancaron el derecho a soñar, te lo prohibieron pues es una locura sólo para niños. Cuando adulto, la cosa fue peor pues soñar se convirtió en cosa de imbéciles. Cuando viejo, tan sólo se volvió un síntoma de tu demencia.

¡¡¡¡¡Qué felices podemos ser los inmaduros, imbéciles, que imaginamos una vida en la que la imaginación cuasi infantil es el estado civil por el que queremos morir!!!!!

martes, 28 de abril de 2015

El PrinCipal Enemigo dE lA libertaD


Cuantas veces pensamos en luchar por la libertad, en perseguirla mientras volamos en sueños, en planear la estrategia para que su conquista sea segura; cuantas veces nos agazapamos a la espera, afilamos las garras que han de mantenerla atrapada, preparamos jaulas que evitarán que volvamos a perderla, y escribimos leyes que le harán trabajar para nosotros?
La libertad no está afuera, no se puede atrapar, pues no tiene ser al tacto.
La libertad debe comenzar en lo básico, en lo vital, en lo cierto.
El individuo (que es individuo porque no se puede dividir sin ser destruido) es un animal, el menos preparado para la vida en este mundo agreste, y si embargo forma parte de la especie que regularmente se encuentra al final de la cadena alimenticia. Por lo tanto es fácil ver que a pesar de tantas carencias, es capaz de sobrevivir, de adaptarse al entorno, e incluso de adaptar el entorno a sus necesidades. Físicamente es extraordinario, y mentalmente lo es aun más.
La mente del animal humano tiene unas capacidades terriblemente enormes, tanto así que, apenas hemos comenzado a descubrirlas.
El individuo perteneciente a esta especie animal aprendió a descubrirse en los diferentes reflejos, a reconocerse; a analizarse y entender que no hay otro igual.
Desafortunadamente, al mismo tiempo aprendió a manipular, a regalar comodidades, a diseñar caminos de los que no podemos escapar, so pena de ser devorados por el lobo. Aprendió el individuo a unirse en sendos rebaños, a caminar espalda con espalda, a proteger su libertad con paredes que en comparación a sus sueños, son más altas. Sacrificó la libertad a cambio de seguridad.
Los estragos vienen como herencia a nivel genético. El animal humano niega rotundamente su lado salvaje, se oculta en cómodas cuevas que no hubo de conquistar, come presas que no tuvo que casar, alivia sus viejas culpas comiendo hierbas que no tiene idea como habría que cuidar. Así, el individuo integrante de esta masa, no sabe más de dónde viene, no tiene idea de hacia dónde va; y por supuesto ignora quién o qué es.
El individuo a veces sueña con un mundo mejor, y se pregunta quién habrá de indicarle la manera de lograrlo, asiste así a templos, seminarios, pláticas informativas. Ahí aprende a pensar, aprende a decir, aprende a sentir, también a vestir. Al final disfruta su evolución y se considera ya no parte de un rebaño, pero si de una sociedad.
Y sigue (pero sin saberlo) con miedo a la libertad.
La única llave, y que es herramienta primordial, nació en nuestra mano, y más que una llave maestra, es un martillo y un cincel, y sirven para derrumbar la “rodeante” protección. Echan por tierra las plásticas esperanzas, y vuelven cascajo las palabras mustias que a veces amenazaron y que muchas otras ocasiones humillaron.
La libertad es yo, tú, él/ella, nosotros, ustedes, ellos. Siempre y cuando comprendamos que cuando un pecador cae en el campo de batalla junto a un santo, los dos mirando bocarriba miran por última vez el mismo cielo.
La libertad no ofrece comodidades, pero ofrece la oportunidad de que cada uno sepa lo que en realidad es.

“Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertar, en el coraje.”

Tucìdides


miércoles, 22 de abril de 2015

BASTARìA CREeeRLo, ESTÀ AL aLCANCE DE LA maNO

Qué es la libertad?
Libertad es tranquilidad en mi vida, en todas su fases : de expresión , pensamiento, movimiento, es un valor 

Te consideras libre? Si 



Por qué? Porque no tengo deudas , no tengo remordimiento de conciencia soy verdadero tengo la libertad de ir a donde sea, platicar con quien sea, puedo decir que no 



Qué haces para ser libre? 
Solo hago lo que tengo que hacer , ser puntual, acusar de recibido , anotar tareas , aclarar lo que estoy entendiendo , dejar que la gente hable, opinar cuando se requiera , sonreir , cerrar ciclos , todas las noches agradecer por el día maravilloso y por el gusto de haberme topado con tanta gente con una enseñanza , dormir , la vida no es fácil pero no podemos esclavizarnos mentalmente a obstáculos, como enfocarse en lo que no tenemos y físicamente a malas relaciones interpersonales que nos afectan en nuestro avance , crecimiento , desarrollo. 

Empleado depto. Compras

sábado, 18 de abril de 2015

aMOR ENTRE despreciables

Amor entre despreciables…

Quienes son tal como su experiencia, genes, química, y demás cosas dictan, suelen ser estigmatizados. Cuando chicos, como enfermos mentales; cuando adultos, como inmaduros (niños con enfermedad mental, pero más viejos). Son señalados en casa, en el camino, en el trabajo; la pesada marca recae sobre sus hombros, provocando así más cicatrices que acentúan las más viejas marcas, lo que a la vez hace que sus compañeros de raza se sientan instintivamente obligados a atacar, y por el mismo simple impulso lo hagan.

Estos despreciables suelen ser importantes engranes de la maquinaria social, pues siendo quienes ven más allá de lo aceptable se convierten en seres capaces de visualizar no sólo otra realidad. También son los que pueden (y deben) adaptarse y planificar lo necesario para enfrentar lo que esté por llegar.

La soledad seguido parece agobiar, pues a ratos (que pueden convertirse en largos periodos) se dedican a defenderse, a estar a la expectativa de nuevos ataques, perdiendo así una perspectiva importante, en la que podrían cruzar la mirada con la de otra abominación.
Previo a esto, el despreciable puede tener no sólo una sensación de abandono que le lleva a ser incrédulo-agresivo. Pero al ver revelada otra realidad en la que hay muchas coincidencias de visión, su interés también cambia, la ansiedad de tanto tiempo poco a poco va tornando en nuevos ánimos, y estos destinan fuerza, y esta escupe otra realidad.
El que nace solo es común, el que crece solo no existe, pero el que se siente solo es una constante que puede evitarse, haciendo lo que siempre se hizo, mirando nuevamente un poco más allá.

La dinámica es a veces difícil:
Despreciable+despreciable= despreciable2
Despreciable-despreciable= despreciable2
(despreciable)(despreciable)= 0
Despreciable:despreciable= infinito

Y es que no hay formulas que funcionen como leyes, todo termina por ser un permanente experimento que únicamente tendrá éxito cuando cada despreciable comprenda que es obligatorio respetar a los demás, a la vez que comprender que para respetar a los demás, a la vez que comprende que para defenderse no sirve una muralla que nos encierre, pero sí una consciencia en permanente tarea de fortalecimiento.
Cuando el despreciable se vuelve consciente, es considerado más peligroso a ojos de quienes ostentan algún poder; pero tal como lo hemos dicho, pues se convierte en la chispa que hace arder el combustible que da nueva fuerza y hace andar la maquinaria. Los despreciables a veces son (o somos) engranes, y necesitamos de otros para trabajar mejor. Y cuando la coincidencia de uso y aprovechamiento de energía incluye un sentimiento, el poder parece inagotable, y asusta a otros por su aparente imposibilidad de control, lo señalan y le llaman pasión.

“L`amour est le enfant de la libertè”

martes, 7 de abril de 2015

BASTA ESTIRAR UN BRAZO, ECHAR UN VISTAZO…

La experiencia de la libertad está al alcance de nuestras manos, no hay que perseguirla como siempre nos han dicho, incluso, no necesitamos luchar por ella ya que cómo hemos venido viendo, la libertad se encuentra en la naturaleza, en nuestra naturaleza; en nosotros mismos. Y es por eso que nos han enseñado a temerle. Creadores de dogmas por doquier repiten patrones encaminados a poner antinaturales límites a la libertad, diseñados para dosificar el camino, el espacio, los sentimientos, los sueños; y por supuesto la consciencia del individuo por su individualidad.
Estos lineamientos son un constante estrés que indican a la masa lo fácil que es vivir en cómodos moldes de personalidad, volviéndonos especiales, únicos como muchos millones de otros tan únicos como uno. El que sabe seguir al líder es bueno, el que agacha la mirada es mejor.

Y qué pasa con el espíritu? Acaso hay algo realmente capaz de aplanar ideales? Es verdad que existen sueños plásticos cuasi-industrializados? Y de todo esto ser así; en verdad todos están dispuestos a dejar la vida en el mullido ataúd de la aceptación social?

La tristeza puede embargar a más de un@ al enfrentar el repentino análisis, pues el que se toma la molestia de realizarlo, se convierte por obligación en despreciable.

Y mientras el mundo gira, quizás sería necesario que los despreciables tuvieran más allá de la capacidad analítica, también la capacidad de complementar sus individualidades, y hasta de organizarse para de manera ordenada compartirlas, arrancando de su letargo a otros despreciables que por miedo a la soledad (principalmente) se han dejado llevar por el empuje de la marea social.

Equilibrio:

Cada organismo vivo es único, y tiene una tarea específica en el universo. Cada tarea tiene la capacidad de modificar al resto del universo. Y el universo como lo conocemos sólo existe porque cada organismo ha realizado una tarea específica que le ha modificado.


lunes, 9 de marzo de 2015

Libertad=Respeto y Responsabilidad.
La doble “R” de la libertad es quizás la más importante de las fórmulas para vivir en libertad (verdadera), ya que sin esta combinación de conceptos resulta imposible exigir lo que no somos capaces de ofrecer.
El respeto se convierte en una regla básica de convivencia. Quien se conoce, se acepta y, a diario se descubre, es alguien que se respeta. Esto a la vez le convierte en respetable; por lo tanto se obvia que es un ser respetuoso. Alguien con estas cualidades en el cimiento de la construcción de su personalidad se convierte automáticamente en el detonador de una buena convivencia, más aún si este individuo es capaz de contagiar a sus similares mientras promueve una dinámica social saludable que finalmente se convertirá en caldo de cultivo de proyectos capaces de dar sustento a toda la vida de una comunidad.
Según wikipedia:
El respeto es la consideración que alguien o incluso algo tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidadrespeto mutuoreconocimiento mutuo. El término se refiere a cuestiones morales y éticas, es utilizado en filosofía y otras ciencias sociales como la antropología, la sociología y la psicología.1
El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el reconocimiento del mismo como entidad única2 que necesita que se comprenda al otro.3 Consiste en saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo en una reunión.4

Y es aquí donde además de descubrir las posibilidades que ofrece la vida gregaria nos volvemos capaces de entender el grave error que es atender y aprender el discurso que trata de convencer de que la Tolerancia es lo mejor que puede acontecer a la humanidad, pues se revela que tolerar es un lastre capaz de mantener a grupos sociales enteros sumidos en la duda que surge de la irresponsabilidad.
Según wikipedia:
La responsabilidad es un valor que está en la conciencia de la persona, que le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos, siempre en el plano de lo moral.
Una vez que pasa al plano ético (puesta en práctica), se establece la magnitud de dichas acciones y de cómo afrontarlas de la manera más positiva e integral.
La persona responsable es aquella que actúa conscientemente siendo él la causa directa o indirecta de un hecho ocurrido. Está obligado a responder por alguna cosa o alguna persona. También es el que cumple con sus obligaciones o que pone cuidado y atención en lo que hace o decide. En el ámbito penal, culpable de alguna cosa, acto o delito. En otro contexto, es la persona que tiene a su cargo la dirección en una actividad.

Es entonces grave obligación entender el concepto de responsabilidad.
Ser responsable es ser consciente de las capacidades y limitaciones que nos forman, saber que estas nos dotan a la vez de una serie de obligaciones, y claro está, de derechos. Estos últimos deben ser defendidos (algo que obviamos) y que también nos aclara la realidad sobre algo que pretendemos ignorar, y es que la manera de defender esos derechos es primero cumpliendo con todas las obligaciones, esas que por naturaleza nos son inherentes.
No hay que protegerse con prejuicios, ya que en buena parte estas obligaciones ofrecen gran flexibilidad en su aplicación, y son fuente de muchos beneficios.
Viéndolo así, la libertad pierde sus equivocadas imágenes (por un lado jaula de oro, por el otro una criatura salvaje), y se convierte en algo tan natural, tan accesible que podemos considerar estúpido no buscar acceder a ella.



lunes, 2 de marzo de 2015

Qué lleva al hombre a esta (aparentemente) invisible sumisión?



Si revisamos, podemos encontrar que la verdadera libertad está llena de responsabilidades. Esto tiene un efecto sobre la humanidad, y hace que quienes dan forma a los grupos sociales tengan ideas equivocadas sobre el hermoso concepto de libertad.

Unos temen la libertad, pues les despoja de la supuesta seguridad que significa regirse por reglas e impuestos diseñados por pequeñas minorías, alejadas de la realidad común, pero entrenadas en el arte de la manipulación. La gente considera así que ser completamente libre es volver a lo salvaje, hacer lo que los instintos dictan, re-instaurar la barbarie. Pero acaso no estamos ya en un ambiente bárbaro al que diariamente se maquilla; y hasta se le da el mote de democracia?

La libertad por naturaleza debe partir del respeto, de uno que parta de cada individuo y que como única limitante tenga la libertad de los demás. Esta ha de ser fomentada y defendida por todos, pues con la fractura en alguna de las células se corre el riesgo de destruir toda la estructura.


Cuando el edificio común es construido por fuerzas equilibradas, se convierte en una estructura indestructible, capaz incluso de modificar su forma sin poner en riesgo su fortaleza. A este principio se le conoce como solidaridad, y con su real aplicación (no con las farsas mediáticas que a diario observamos) se asegura el desarrollo de los individuos en verdaderas y saludables sociedades, que de ninguna manera adolecerán de héroes, pues el apoyo mutuo hará de cualquier dificultad, una tarea simple de acabar. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Cuán libre eres?

Lo que hace héroe al Héroe es haber roto alguna atadura personal y ayudar a otros a romper las suyas (que queda claro que eran perfectamente rompibles).

Lo que convierte al héroe en un ser superior, es otro hombre que sintiéndose desnudo sin sus antiguas ataduras es capaz de atarse a los pies de quien será su nuevo guía.

Decía Tomas Carlyle en su conferencia del viernes 22 de mayo de 1840 (contenida en su libro “Los héroes, el culto a los héroes y lo heroico en la historia”).

“Examinemos la última forma de heroísmo, la que llamamos realeza.
Al jefe, al capitán, al superior, al que asume el mando, al que está por encima de los demás hombres; aquel a cuya voluntad deben estar subordinadas todas las otras y sometérsele lealmente, cifrando su bienestar en esa voluntaria sumisión; a ese hombre debe considerársele como el más importante entre los grandes hombres. Para nosotros representa el compendio de las grandes formas de heroísmo: maestro, sacerdote; todas las grandezas y dignidades que pueda nuestra fantasía sugerirnos como susceptibles de residir en un hombre; otras tantas se personifican y toman cuerpo en este que nos manda y nos da constante enseñanza; que a todas horas del día nos dice lo que debemos hacer. A este hombre se le llama rex, Regulador, roi; nuestro nombre ingles lo califica mejor todavía: King, koenning, que es como si dijéramos can ning, hombre capaz, idóneo, potente, sabio; todas las cualidades en suma, de que un rey debe estar adornado.”


Qué lleva al hombre a esta (aparentemente) invisible sumisión?

martes, 10 de febrero de 2015

por un palmo de aire, por un metro de mar, a veces la lucha puede ser a muerte.

La historia es muestrario de infinidad de acontecimientos que evidencian cómo los humanos nos afanamos por ser libres. Desde tiempos inmemoriales se cuentan pasajes heroicos de individuos que decidieron no ser un escalón para los abusivos; sujetos que mostraron a sus similares que una vida en libertad no sólo es mejor, si no que es perfectamente posible.
Muchas de esas historias llegan hasta nuestros días de manera escrita, permitiéndonos así que esa necesidad del pleno desarrollo como personas es perfectamente natural, tan natural que debiera ser una obligación su búsqueda a lo largo de la vida.
Mitos de todo el mundo nos hablan de personas con características especiales (muy posiblemente magnificadas) que fueron capaces de abandonar su zona de confort, enfrentando a las fuerzas que ahí le mantenían, demostrando que otro tipo de vida es posible, y que con esfuerzo cualquier ideal es más cercano.
Aunque hay escépticos, las historias se repiten. Hablan de situaciones idénticas, cambiando nombres, fechas e idiomas; pero manteniendo un esquema claro que da fe de su naturalidad.
Un único que vive tranquilo hasta que es testigo de la injusticia (fiel compañera de la apatía), sintiéndose conmovido, obligado a reaccionar; sufre, en algunas historias incluso muere… Al final libera (física, mental, o espiritualmente).


Nota: Muchas de estas historias han sido modificadas para usarlas como respaldo de ciertos dogmas, que aun funcionan como herramienta de control. Pero no por eso debemos dejar de creer, no debemos dejar de luchar por ser nosotros mismos. Pues esta lucha es el origen de una verdadera re-evolución. 

viernes, 6 de febrero de 2015

y dàle con la libertad!

La libertad ocasiona sentimientos polarizados. Y no, nadie la odia, pero ciertamente muchos son los que dudan de su existencia.

Qué es lo que ocasiona estos sentimientos?
Haciendo un análisis natural de nuestras experiencias  será sencillo descubrir las perspectivas que a través de dogmas y prejuicios son ancladas en nuestro subconsciente; reglas, amenazas (encaminadas a controlar, pero no a enseñar) inconscientes guías. Encargadas todas (y muy efectivas) de meter en el molde común a las personalidades de individuos recién maquilados, aplicando la técnica milenaria que facilitará su inserción en algún estrato de la masa, entregando para esto un guion a seguir, y prometiendo como recompensa la comodidad y el gusto de ser únicos; tan únicos cómo otros tantos únicos con los que podrán interactuar.

Haciendo este ejercicio se vuelve obvio que hay dos tipos de libertad:
1.- La oficial: La cómoda, esa que nos permite interactuar con el resto del grupo, tomando el espacio designado en la escena, ya como derecho, ya como centrado, o posiblemente actuando el papel de rebelde.

2.- La real: Es la que nos permite plenitud. Para esta debemos enfrentarnos a nosotros mismos, conocernos y comprendernos, hacer de nuestras limitaciones nuevas posibilidades, arriesgarnos a ser entidades individuales con la facultad de interactuar con otras mientras mantenemos intacta nuestra esencia.

“Desde niños jugamos a ser lo que otros quisieran que fuéramos, luego jugamos a luchar por ser lo que queremos; después descubrimos que simplemente somos, que la lucha era un juego…

Muchos envejecen siendo el orgullo de sus mentores pues al fin vieron catalizados sus sueños en los educandos, los educandos tan altivos ven crecer en su interior un frondoso árbol de frustración, y a los pies de este están agusanados todos los sueños olvidados”

lunes, 26 de enero de 2015

¿Qué es la libertad?
Según wikipedia, “es la capacidad de la consciencia para pensar y obrar la propia voluntad”
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “el estado de libertad define la situación, circunstancias o condiciones de quien no es esclavo, ni sujeto, ni impedido al deseo de otros en forma coercitiva. En otras palabras, aquello que permite a alguien decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos en la medida en que comprenda las consecuencias de ellos.
Pues la libertad implica una clara opción por el bien y el mal, sólo desde esta opción se estaría actuando desde la concepción de la teleología”.

Nota:
Teleología (del griego τέλεος, fin, y λογία, discurso, tratado o ciencia) es la rama de la metafísica que se refiere al estudio de los fines o los propósitos de algún objeto o algún ser, o bien literalmente, a la doctrina filosófica de las causas finales.
Usos más recientes definen esto como la atribución de una finalidad, u objetivo a procesos concretos.

Salta a la vista una gran responsabilidad pesando sobre los hombros de aquellos individuos que se consideran libres, o bien, luchan por su libertad.
Pero acaso es la libertad capaz de ser contenida por el internet, libros, tinta, hilo, y pegamentos?
Quizás todos tenemos conceptos muy distintos sobre lo que es ser libre, y este tipo de diferencias es lo que nos hace individuales; y su aceptación es el catalizador que da forma a nuestras sociedades.

Banco de preguntas:
Qué es la libertad?
Yo: La libertad es saberme “yo”, ser capaz de crecer, de moverme, de soñar. Pero todo esto cultivado en una parcela de respeto; pues como individuo se bien que no soy el único, y también se que no me gustaría que alguien trate de cortar mi paso hacia los ideales que me he planteado, y que por excusa diga que es necesario para conseguir el suyo.

Erick de los Cobos: Libertad es poder disfrutar de tu existir sin más limitaciones que las estipuladas por la ley encargada de regular el orden público.

Soy abogado
Samara Reyes: Libre es poder hacer o no hacer lo que se desea, aunque por lo general usamos esa palabra por su connotación positiva, también hay personas que se sienten libres de hacer cosas no tan buenas.

Me dedico a "Samarear", pero, a veces, soy consultora empresarial y a trabajo en una A. C.

Benjamín Bernal: Libertad, no existe. Quizá un loco lo pueda manifestar así. Estamos sujetos a múltiples límites, credenciales, cordura, impuestos, normas sociales, legales, mi nombre, nacionalidad, son correas de sujeción... No hablemos de quienes nos encabezan y limitan cada día más.

Yapan Lvnæ: La libertad es un mito

Ozz Ramos: La libertad es vida bajo condiciones humanas que aseguren nuestra integridad física y metal. Sin afectaciones a terceros.
Coordinador de Marca en Agencia de MKT

Manolo Manolo Cid: Yo creo, que cada quien es libre, en medida que se permite. Y la felicidad es un estado de conciencia, que cada uno se permite, en medida que va creciendo. Hacer momentos felices le toca a cada uno de los seres pensantes, ya que se topara malos y buenos momentos en su vida, pero si hay forma de crear esos momentos, sólo cuando eres responsable de tus actos y dirigente de tu vida.

Te consideras libre? Por qué?
Yo: Después de cuatro décadas de vida sigo siendo capaz de soñar, de sorprenderme, de seguir buscando conocimiento. Esto me hace libre, pues descubrí en mi propia ignorancia el motor que me lleva a buscar cada vez más.
Y por qué? Porque el mundo es tan vasto que a medida de mis posibilidades voy recorriéndolo. Y aunque se que hay muchos muros, también sé me capaz de buscar rutas alternativas, y en estas puedo obtener más material que también es experiencia.

Erick: Me considero libre porque me dedico a lo que me gusta hacer en la vida, mi vida laboral, sentimental y tiempo libre no son determinadas por nadie excepto por mí mismo y capacidades para serlo
Samara: De muchas cosas sí, de otras no. Soy libre de pensamiento y de sentimientos, pero no de situaciones ajenas a mí, como las políticas y naturales.

Ozz: Claro que me considero libre busco ser libre ante todo, la limitante es cuando nos comparamos contra aquello que sentimos que es más libre que nosotros, jamás tendremos la tranquilidad de sentirnos libres por que el humano tiende a buscar más. (Aplicar o leer el texto sustituyendo la palabra más con menos)

¿Comparado con que soy libre? ¿Soy libre más que…? Son interrogantes que nos hacen olvidar la poca libertad mental que tenemos y somos prisioneros de nuestras mentes.

Porque Respiro, pienso y siento 

Qué haces para ser libre?
Yo: Soñar (por las noches para descansar, por el día para volar).

Erick: Que hago para ser libre? Vivo y dejo vivir, respetando el derecho del otro para hacer su propia libertad sin lacerar la mía.
Samara: Tomo mis decisiones basándome en mis corazonadas. Voy por donde me siento segura, tranquila, feliz y fraternal.


Ozz: Intento ser humano cuando quiero, niño cuando puedo, animal cuando mis entrañas lo piden, trato de controlar mi mente sin manipulaciones.